Equipo de nuestra escuela obtiene Primer Lugar en Concurso CORMA 2014

Sep
2
2014
Equipo de estudiantes conformado por Paula Farfán, María Pía Mendoza, Esteban Paredes y Nicolás Pinares, guiado por el profesor Rodrigo Aguilar y asistido por el profesor de Laboratorio Jorge Mancilla, obtiene el primer lugar en la versión 2014 de este concurso nacional para estudiantes de arquitectura

 

 

Memoria del Proyecto

El metro fluvial de Valdivia es un proyecto que busca reconocer la importancia de la movilidad sustentable peatón, bicicleta y transporte fluvial, en el diseño del espacio público, considerando posibles conexiones o soluciones viales que permitan integrar la costanera a la trama urbana y al río como eje de conexión. Esta ruta se establecerá mediante un conjunto de estaciones donde se albergarán los programas arquitectónicos necesarios según su ubicación en el recorrido. Adicionalmente se contará con una estación principal de control con un diseño más acabado debido a su complejidad programática, teniendo en cuenta las necesidades de regulación y fiscalización de la navegación fluvial.

La propuesta plantea el desarrollo de un circuito de 10 Km entre los ríos Valdivia, Calle-Calle y Cruces para el funcionamiento de un sistema de taxis fluviales, como medio de transporte público y con paradas definidas por las actuales necesidades del trazado. Adicionalmente, se proponen futuras detenciones. Se postula, por consiguiente,  al medio acuático como nueva opción de transporte.

Por otra parte, la costanera no cuenta en la actualidad con un proyecto más acabado en su explanada final, sino que solo se termina con un simple corte que interrumpe abruptamente el recorrido, dejando lugar a un potencial desarrollo. Tales consideraciones fueron determinantes  en el emplazamiento de la estación principal. Se propuso entonces, mediante esta ubicación, dotar de un nuevo remate a la costanera Arturo Prat; de este modo se revitaliza el contexto inmediato con instalaciones para las nuevas oportunidades de conectividad  que se generan con el medio terrestre, como la bicicleta o los taxis colectivos. El proyecto principal se desarrolla mediante operaciones simples que pretenden generar un impacto en el recorrido de modo de otorgar a la ciudad de un nuevo hito en la extensión del borde del río.

El proyecto consta de un volumen suspendido entre dos apoyos, uno en tierra y otro posado sobre el cauce fluvial; donde además se encuentra el muelle que permite el embarque y desembarque de pasajeros. En este volumen se concentran los servicios de administración para el sistema de transporte, locales comerciales y además una cafetería con vista panorámica hacia el borde del rio Valdivia, isla Teja y la costanera Arturo Prat. Al estar suspendido, también se genera un zócalo cubierto de la costanera, entregando de esta forma; un espacio a la comunidad en el cual propone una explanada de eventos culturales y/o turísticos.

El edificio se estructura mediante dos vigas reticuladas que se apoyan en un extremo en una fundación de hormigón sobre la costanera, mientras que el segundo punto de apoyo, es desarrollado mediante diagonales y pilares en madera, los que a su vez descargan sobre otra fundación de hormigón que se ubica en el agua quedando un tramo menor que se proyecta en voladizo sobre el río.

Estas dos vigas son rigidizadas mediante un amarre por medio de las vigas de piso y las cerchas del techo, formando entonces una gran viga-puente habitable de planta rectangular de 48m x 9.6m construidas a partir de madera aserrada. La estructura de techo consta de un sistema de cerchas en madera dimensionada, que varían en altura con la pendiente del techo. Son arriostradas mediante diagonales también en madera dimensionada y estas en conjunto con el sistema de vigas de piso son responsables del amarre y rigidizan a las vigas principales.   Las vigas principales están diseñadas a partir de un sistema reticulado construido en madera dimensionada, se proyectan dos vigas a modo de componente estructural principal del proyecto. Dichas vigas descansan junto a la escalera, sobre hormigón unido a la madera mediante herrajes de acero, y en un segundo punto junto al muelle, las cargas son transmitidas mediante pilares y diagonales, hasta una fundación también en hormigón que se une a la madera mediante el mismo mecanismo del apoyo anterior. El muelle flotante constará de una superficie recubierta en madera, montada sobre una estructura de acero, que a su vez se posiciona sobre un sistema de polietileno virgen, responsable de asegurar su flotabilidad. Se retrae del borde del rio con la finalidad de generar una bahía y por consiguiente duplicar la cantidad de metros lineales disponibles para el aparcamiento de botes.

 

De izquierda a derecha: Paula Farfán, Esteban Paredes, María Pía Mendoza y Nicolás Pinares.

Vista interior de una de las estaciones

Vista exterior